0 likes
La morra estaba bien peda, apenas sostenía la risa y aceptó de volada ir al hotel con el compa que la andaba rondando. Ya en la habitación, la morra se le lanzó en picada al cuate, le arrancó la ropa como fiera en celo y se puso a mamarle la verga con ansias. Entre gemidos y palabras sucias, la morra se dejó coger en todas las posiciones, gimiendo como putita en celo y pidiendo más y más. La morra estaba tan prendida que ni cuenta se dio cuando el compa le dejó ir la leche en la cara y en las tetas, dejándola empapada y satisfecha. La amiga borracha terminó cogida y es seguro que no olvidará ese polvo en un buen rato. ¡Una noche caliente y sin tapujos!
amiga borracha acepta ir al hotel y termina cogida


















